Damien Chazelle se encargó de escenificar un musical que se desarrolla en tiempos actuales, pero cuya escencia se encuentra depositada en un pasado glamoroso. La La Land nos cuenta la historia de Sebastian (Ryan Gosling), un entusiasta y a la vez malhumorado pianista de Jazz con un gusto muy purista sobre lo que toca y escucha, y de Mia (Emma Stone), una barista aspirante a actriz que busca alcanzar la fama y el sueño hollywoodense, siendo un poco menos obsesiva con su fijación.
La trama va más allá de la construcción de una relación amorosa, el tema principal de la cinta es la pasión, la pasión por hacer lo que realmente te gusta. Trata de hacernos ver que en la búsqueda por lograr ese objetivo se pueden quedar muchas cosas en el camino, se pueden presentar bifurcaciones donde quizás no tomemos la mejor decisión para enriquecer cierta parte de nuestra vida, pero esas mismas decisiones pueden enriquecer otro aspecto que quizás sea más importante para nuestras ambiciones.
Visualmente la cinta es un tributo a la ciudad de Los Ángeles, muestra varios de sus mejores paisajes y varios puntos de interés, pero también hace una crítica sutil al ambiente superficial que se desarrolla dentro de ella. Es también un claro homenaje al cine clásico y al glamour que se vivió en Hollywood durante los años 1940s y 1950s, hace uso de cortinillas para transiciones, maquetas para representar eventos, letreros con tipografías Art Deco y otros elementos que desatan la nostalgia por esa era.
Es una buena película, entiendo el por qué fue del gusto de varias personas, a pesar de no ser muy aficionado a los musicales me resultó entretenida, quizás ayudo el hecho de que en la segunda mitad de la cinta los bailables comienzan a quedar relegados.
De los musicales hubo dos que me parecieron los mejores, la escena de apertura ambientada en un embotellamiento y el baile entre los personajes principales en el observatorio Griffith, escena que ejemplifica lo que es un espectáculo visual bien elaborado. El final sin duda tiene que estar catalogado entre lo mejor, la escena del imaginario que muestra lo que pudo haber sido, quedará en el recuerdo de todo aquel que vea la cinta.
En el aspecto técnico es una pieza cinematográfica bastante bien hecha, luce bien, maneja muy bien la iluminación, tiene escenas de una sola toma bien coordinadas, sin embargo no terminó siendo de mi total agrado ya que no sentí una conexión especial con la relación de los personajes, quizás por tener un arco algo irregular, interrumpido constantemente por bailes y cantos. Si bien el final evoca a la emotividad y resulta bastante grato, en términos generales no sentí esa intensidad peculiar que las grandes historias de amor pueden llegar a producir.
De la mano del escritor y director Kenneth Lonergan, nos llega Manchester by the sea, una pieza cinematográfica que busca mostrar lo que el dolor y la culpabilidad pueden causar en un ser humano. Protagonizada por Casey Affleck, Michelle Williams y Lucas Hedges, la cinta nos cuenta parte de la vida de Lee Chandler (Casey Affleck), un conserje que vive en la ciudad de Boston, cuyo día día consiste en lidiar con las molestas peticiones de los inquilinos de los edificios donde trabaja.
Tras la muerte de su hermano, Lee tiene que regresar a su pueblo natal para realizar todos los preparativos del funeral. Al llevar a cabo dichos arreglos, se entera que su hermano le ha dejado la custodia de su hijo Patrick (Lucas Hedges) de 16 años. Lee no se siente cómodo con la situación, pero al ver que no existen alternativas decide aceptar, pero siempre buscando salir del pueblo de Manchester, a lo que su sobrino se opone.
El relato es manejado de tal forma, que la primera hora de la película es utilizada simplemente para establecer los fundamentos. Es aquí cuando conoces a Lee, y donde se nos hace ver claramente y sin rodeos que es un apático, el cual actúa de manera desidiosa ante cualquier situación que se le presente, con excepción de buscar una pelea, las cuales inicia por motivos irrelevantes.
Conforme nos vamos acercando a la mitad de la película, el pasado de Lee es revelado más y más hasta llegar al punto de quiebre, nos da a conocer la razón por la que el personaje es así y nos hace ver que tiene una muy buena razón para odiar al mundo.
Los cambios de línea de tiempo pueden llegar a resultar confusos, no tengo ningún problema con que se utilicen los mismos actores para representar tanto el pasado como el presente, aún cuando el pasado representado ocurrió varios años atrás, sin embargo creo que para evitar confusión se puede recurrir a una caracterización más notoria. El filme hace uso constante del cambio de tiempo, es su forma de explicar el trasfondo de la historia actual, lo cual puede justificarse sin ningún problema, no obstante creo que la forma en que se hizo no fue la adecuada.
Durante las primeras escenas retrospectivas puede darse el caso en que ignores totalmente que estas viendo algo que ya ocurrió. La cinta confía en que el público entenderá lo que está pasando y sabrá con exactitud la línea de tiempo, y esto puede costar trabajo al principio. Una vez que se supera esta problema, el espectador puede ir embonando cada parte presentada e ir identificándose con los personajes, propiciando la creación de algún tipo de vínculo emocional.
Considero que lo mejor de esta película son los personajes de Lee y Randi, no tienen ese tipo de personalidad que te dice a ti como espectador cómo debes sentirte, simplemente transmiten su mensaje y tú vas dando la interpretación que desees, no existe el sentimentalismo burdo y eso hace que resulte más fácil analizar las cosas a tu manera. Incluso, el personaje de Lee tiene pocas expresiones, sus muecas son la única herramienta que utiliza para comunicarte lo que siente en ese momento. Por su parte, Randi (Michelle Williams) es un personaje que no esta presente durante la mayor parte de la cinta, pero cuando tiene participación el ambiente cambia totalmente. Por consecuente, pienso que las interacciones entre ambos personajes son las mejores, en algunas te puedes ver inmerso y pensar que estas oyendo una conversación real, sin estructuras ni guiones.
Gracias a estas interacciones, considero que tanto actores como escritores merecen un reconocimiento, aunque no colocaría este guión como uno de los mejores. Por el lado de la actuación, si bien tenemos las buenas ejecuciones ya mencionadas, también existen actuaciones malas, principalmente la de Lucas Hedges, siento que no se le dio la debida importancia a este papel y el casting no fue el más adecuado, es una lástima porque el personaje tenía potencial.
La película puede resultar lenta si no vas preparado para ver un drama de este tipo, cuenta con una duración de 137 minutos y esto la puede hacer parecer aburrida si no sientes simpatía por la trama. Recomiendo verla si realmente se tiene disponibilidad, y vean el trailer antes para darse una idea de qué tipo de película verán.
Un drama difícil de encasillar, el cual emprende una búsqueda por romper con los estereotipos generalmente elegidos para simplificar la exposición de una historia; situaciones de desasosiego presentadas mediante el uso de un diálogo escaso pero efectivo. Moonlight, dirigida por Barry Jenkins, es una cinta que nos muestra lo dificil que es crecer en un entorno completamente adverso.
La película se centra en la historia de Chiron (Alex Hibbert, Ashton Sanders y Trevante Rhodes), quien no sabe muy bien a dónde va en un mundo que no entiende su forma de ser. El relato se divide en tres capítulos, cada uno representando una etapa distinta de su vida. Comienza en su infancia y gradualmente vamos conociendo las distintas circunstancias que han formado su carácter y terminarán por definir su forma de ser.
Chiron vive con su madre en una vivienda de interés social ubicada en la ciudad de Miami, en una zona habitada mayormente por gente negra. Desde pequeño fue una persona reservada, y conforme va creciendo le cuesta más encontrar personas en quien confiar y con quien compartir las miles de interrogantes que su entorno le genera. Al no tener una figura paterna, busca cobijo en el personaje de Juan (Mahershala Ali), un traficante de droga que controla la zona donde éste vive.
Juan marca un punto de inflexión en la vida de Chiron, se convierte en una especie de padre sustituto y constantemente le da asilo tras el abandono de su propia madre (Naomie Harri). Juan vive con su novia Teresa (Janelle Monáe), quien toma el papel de madre en esta representación de estabilidad para Chiron, es con ellos con quien logra abrirse un poco y empezar a cuestionar lo que pasa a su alrededor.
Conforme transcurren los minutos la historia comienza a enfocarse en temas como el auto descubrimiento y la falsa adaptación. Como espectador, terminas inmerso en la vida de Chiron y un sentimiento de empatia se apodera de ti, te ves afligido por su situación, su forma de lidiar con el aislamiento y cómo trata de encontrar su lugar en el mundo.
Debo reconocer que fue difícil predecir a dónde iba la historia, conforme avanza puedes intuir ciertas cosas pero nunca de manera segura, eso hace que a pesar de tener pocos diálogos, el filme te enganche y produzca esa sensación de intranquilidad que te hace querer saber más sobre los personajes.
Moonlight es una película recomendable, con un trato de la historia apropiado, un buen score que se adapta adecuadamente a las situaciones que se presentan, y una dirección buena, aunque el manejo de cámara no es precisamente lo mejor de la cinta, sin embargo es aceptable y quizás no le fue dada la debida importancia de manera intencionada.
Después de ver muchos posts en Facebook de que tan mala o que tan incomprendida por la mente de los cinéfilos casuales está la nueva película de DC, Batman v Superman: Dawn of Justice, me terminé de convencer al fin de hacer esta reseña.
Esta proto-secuela de Man of Steel dirigida por el mismo director, Zack Snyder, nos cuenta la divertida historia de cómo dos personajes muy conocidos se vuelven enemigos para después resolver sus conflictos y terminar siendo befos 4 ever y asi iniciar uno de los equipos más conocidos en el mundo geek. No, no estoy hablando de Kirk y Spock, me refiero obviamente al Sups y al Bats.
La película comienza con Bruce Wayne (Ben Affleck) haciendo sus cosas de millonario cuando se topa con la pelea entre Zod y Superman en Metropolis y vive en carne propia el desmadre que hicieron al estar completamente concentrados en joderse el uno al otro y decide que el extraterrestre es una amenaza inminente, por lo que debe ser detenido.
Por otro lado, tenemos a Superman (Henry Cavill) salvando a la encantadora Lois Lane (Amy Adams) y dejando que maten a Jimmy Olsen (si, el camarógrafo era el buen Jimmy). Sups ahora tiene un estatus de dios entre los hombres, por algunos adorado (estúpidos mexicanos y sus desfiles del Día de los Muertos y charros pintados) y por otros temido y hasta odiado pues nadie sabe con certeza de que lado está este Kriptoniano y temen que pueda usar sus súper poderes para poner a la humanidad a sus pies y es precisamente por esto que la primer mitad de la película se la lleva dudando de sí mismo como benefactor de la Tierra.
Pero bueno, dejémonos de formalidades y entremos a lo que me gustó y no me gustó de la cinta.
Puedo decir que Batman v Superman se me hizo bien, a secas, ¿Acaso no soy un verdadero fan de los comics del justiciero de la noche y el último hijo de Kriptón? En realidad puedo jactarme de conocer la mayoría de las referencias (muchas muy forzadas) a la que nos expuso Snyder y puedo decir que son la mejor parte de la película. A pesar de las apuestas, Ben Affleck en verdad se la rifa como el caballero oscuro (hasta que es deshuevado en la pelea final) y verlo pelear brutalmente con sus enemigos y como usó algunos movimientos de la clásica serie Batman: The Dark Knight Returns es algo que hay que reconocerles, ver ESA escena de Superman en el espacio, o al notar algunos cameos sacados directamente de Crisis on Infinite Earths fueron los que me hicieron ver que no todo estaba perdido. Carajo, puedo decir que si no hubiera visto a Doomsday en el tercer tráiler de la película, me hubiera emocionado al verlo pues nunca se había visto un live action decente de este personaje (coff coff Smallville coff).
Hay bastantes puntos buenos que rescatan el largometraje de ser uno muy chafa, pero una muy mala edición no ayudó al desarrollo de los personajes principales (sigo con la esperanza que esto mejore en la Ultimate Edition), una pésima versión de Lex Luthor (Jesse Eisenberg) que trataba de ser un clon de un Joker muy extraño y con tics que daban pena ajena y un desenlace a la pelea principal entre los dos héroes, hicieron que terminara con ese sentimiento de meh.
La trama comienza a mí parecer muy bien, preguntándose en forma realista “¿Qué pasaría si existiera alguien con esos súper poderes en la vida real?” Todo esto haciendo el inicio del filme algo más sobre política que de acción (es por esto que se le compara con lo que Snyder hizo con Watchmen), el problema es que empiezan a resaltar partes en la historia en las que se notaba que algún productor decía “ya pues, métele show” y poco a poco fue desentonando con ese tipo de desarrollo.
A mi parecer, todas las escenas en las que sale Diana Prince a.k.a. Wonder Woman (Gal Gadot) están ahí por el hecho de que pues, ustedes saben, es el amanecer… de… la… justicia, liga, ¿no? Ok. Para empezar nunca me gustó la actriz para interpretar a Wonder Woman, esperaba algo menos femenino delicadito y una versión más guerrera amazona con su buen look fiera pero en fin, aun haciéndome a la idea sus acciones solo fueron para decir “Hey, estás en esta película, te daremos algunos minutos al aire para que al final puedas salir y pelear contra el Troll de Cueva” (sí, esa fue una referencia al Señor de los Anillos).
Hablando de esta pelea completamente spoileada por el tráiler anteriormente mencionado, el poco desarrollo de los personajes hace que la escena en donde al fin se une la “divina trinidad” de DC sea más recordada por la introducción del tema musical de la Liga de la Justicia que por el evento mismo que representa.
Aprovechando, debo recalcar el excelente Soundtrack que nos brinda nuevamente Hans Zimmer, aunque ya era de esperarse pues ya tiene bastante experiencia con filmes sobre el hombre de acero y el murciélago de Ciudad Gótica.
En fin, Batman v Superman: Dawn of Justice se queda corto del potencial que tenía para revolucionar las cintas basadas en cómics que nos tienen tan acostumbrados con acción a raudales. Admito que tiene muchas partes buenas pero quedan perdidas en la mala edición. De nuevo, me quedo esperando la versión extendida para ver si logran mejorar algo de lo perdido.
Oh sí, no puedo despedirme sin comentar la siguiente conversación que debió ocurrir en algún momento detrás de cámaras:
Zack Snyder: “Oigan, ¿podemos tener un funeral escocés?”
Productores: “Hmmmm no veo porque no.”
Extra: Un día despues de hacer esta reseña me encontré con este articulo de Dorkly que es demasiado bueno para no compartirlo.
El director Tom Hooper (Les Miserables, The King's Speech) se ha encargado de adaptar a la gran pantalla la novela escrita por David Ebershoff, que nos cuenta la historia de amor entre Einar (Eddie Redmayne) y Gerda Wegener (Alicia Vikander), una pareja de artistas daneses, quienes afrontaron grandes desafíos cuando Einar decidió someterse a una operación de cambio de sexo, y protagonizaron uno de los romances más inusuales de principios del siglo XX.
Mientras que Einar era un pintor que gozaba de cierto prestigio dentro de la comunidad de artistas de Dinamarca, Gerda luchaba por encontrar un espacio para exponer sus obras, las cuales generalmente eran rechazadas por su simplicidad; ya que se enfocaba principalmente en realizar retratos. Uno de estos retratos tenía como modelo a su amiga Ulla (Amber Heard), quien un día no pudo asistir a la sesión por estar ocupada. Gerda tuvo la idea de que su marido posara en su lugar, por lo que tuvo que vestirse de mujer.
Este acto hizo que resurgiera una inquietud en Einar, la cual desde hace mucho tiempo se había encontrado reprimida. Al principio la pareja tomó esto como un juego y ambos continuaron haciéndolo para divertirse, hasta que Einar descubre que realmente se siente mejor siendo una mujer todo el tiempo y no sólo cuando posa para su esposa.
Después de un debate existencial, Einar finalmente decide cambiarse el nombre por el de Lili Elbe y deja atrás toda su vida como hombre. Al paso del tiempo decide tomar la, entonces radical, decisión de cambiar físicamente de sexo, sometiéndose a una operación pocas veces practicada.
La historia me pareció bastante plana, a pesar de que los personajes son bastante complejos, cuentan con un buen trasfondo y las actuaciones son muy buenas, el relato deja mucho que desear y la verdad es que no me matuvo un solo momento al borde del asiento. Es interesante ir viendo las diversas adversidades por las que las personas pasaban a principios del siglo pasado, la falta de conocimiento, los prejuicios, la desinformación médica, entre otras cosas, pero no pasa de ahí, no existe un nudo, un momento donde la historia llegue a un climax.
Esta es una de las cintas donde más marcado he visto el concepto de Oscar Bait en los últimos tiempos, ya que parece que la realizaron exclusivamente para ganarse docenas de nominaciones a los premios de la Academia, pero a pesar de esto no la cuajo y terminó con sólo cuatro. De estas cuatro, creo que todas son bien merecidas, las actuaciones quizás son el mayor factor a destacar, pero no podemos dejar atrás los escenarios utilizados, los cuales son bellísimos y gracias a ellos recibimos tomas espectaculares, haciendo destacar su diseño de producción, y por su parte el vestuario fue más que adecuado para representar la época.
Desde mi punto de vista, el trabajo realizado por Alicia Vikander en La Chica Danesa es mucho mejor que el de Eddie Redmayne, su actuación transmite mucho más y demostró una mayor capacidad, recayendo el protagonismo de la cinta sobre ella en muchas ocasiones. A pesar de esto Redmayne es quien se ha llevado las alabanzas de la crítica, quizás porque su personaje luce más llamativo, ya que jugó con su aspecto físico y luce FA-BU-LO-SO, lo cierto es que todo le salió bastante natural. Lo siento Alicia, a la otra si te pones una prótesis de pene mínimo te dan la nominación como mejor actriz y no una en la cochina categoría de actriz de reparto.
The Danish Girl nos deja un buen trabajo de producción complementado con una dirección bien llevada, lo que dio como resultado una adaptación adecuada para una historia que pudo haber resultado polémica para muchos grupos de personas. El trabajo visual es bello, el sonido ambiental cumple con su función y por momentos quiere sobresalir, fuera de eso no hay más que destacar, es una historia totalmente diseñada para lograr nominaciones y desafortunadamente se quedó corta en el camino, es recomendable ir a verla siempre y cuando estés consciente de que no verás una historia debastadoramente emocional.
Después de 15 años de haber estrenado Zoolander (2001), Ben Stiller (Tropic Thunder, The Secret Life of Walter Mitty) nos trae Zoolander 2, otra más a la lista de secuelas que salen de Hollywood. La película cuenta con las actuaciones de Ben Stiller como Derek Zoolander, Owen Wilson (Midnight in Paris, The Cable Guy) como Hansel, Penélope Cruz (Abre los Ojos, Vanilla Sky) en el papel de Valentina y un sinfín de cameos . La película se estrenará en México el próximo 19 de Febrero.
Diez años han pasado desde que Derek Zoolander salvó la vida del Primer Ministro de Malasia al detener un shuriken lanzado por Mugatu (Will Farrell) usando su mejor pose, Magnum. Pero mucho ha cambiado desde entonces, Derek perdió a su esposa, el Centro Derek Zoolander para Niños que no Pueden Leer Bien y que Quieren Aprender a Hacer Otras Cosas es destruido en un accidente y Servicios Sociales le quita la custodia de su hijo, por lo que Derek se retira del mundo de la moda y se vuelve un ermitaño. Lo cual no durará mucho porque Valentina, siendo agente de la Interpol división Moda, intentará obtener su ayuda para revelar el secreto de los asesinatos de gente famosa que muere haciendo una de las poses de Zoolander, ¿Será Magnum™? ¿O será acaso Blue Steel™? Todo esto mientras una nueva figura en la industria de la moda, Alexanya Atoz (Kristen Wiig) tratará de traer de vuelta a Derek al mundo de la moda. ¿Será que el talento de Zoolander por fin ha sido reconocido y la industria de la moda lo necesita de vuelta? ¿O será acaso otro perverso plan orquestado por el malévolo Mugatu para cobrar venganza? Para no hacerla más larga, sí es Mugatu.
Lo primero que pensé fue si volverían la mayoría o algunos de los cameos que más sobresalieron en Zoolander, y justo en la primera escena después del intro llega Billy Zane (The Phantom, Back to the Future) para encontrarse con su gran amigo Derek. Para los que no recuerdan, en el filme anterior aparecen cameos a granel, que van desde Natalie Portman, Cuba Godding Jr. y David Bowie hasta Paris Hilton, Fabio y Donald Trump. Y esta segunda parte no es la excepción, por lo que aquí te tenemos la lista de cameos (salvo uno que aunque no valió mucho la pena, fue algo inesperado):
Olivia Munn
Sting
Ariana Grande
Katy Perry
Susan Sarandon
Kiefer Sutherland
Justin Bieber
John Malkovich
Demi Lovato
Joe Jonas (favorito del Fili)
Lenny Kravitz
Benedict Cumberbatch
Kate Moss
Susan Boyle
Tommy Hilfiger
Valentino Garavani
MC Hammer
Marc Jacobs
Skrillex
En cuanto a la trama, no está del todo mal pero si hay algo que notar es que las escenas cómicas no generan risas, sólo muecas de pena ajena, y siendo una comedia y la secuela de Zoolander, es imperdonable. ¡50 deméritos! Sólo hubo una escena en toda la película que estuvo graciosa, que viene siendo el remake de la escena con los modelos en la gasolinera de la primer película. Lo que me lleva a mi siguiente punto, la mayoría de las escenas cómicas son remakes o referencias a escenas del filme pasado, y aunque eso en sí no es malo, no produce el mismo resultado. ¡45 deméritos! Y eso sin mencionar el final, que termina siendo el mismo final pero mas chafa.
En cuanto a actuaciones el único que valía la pena observar fue Will Farrell como Mugatu, y de vez en cuando Ben Stiller, pero nadie mas sobresalió en toda la película, pero los que sí se merecen mención por su pésima actuación son Kristen Wiig y cada uno los cameos de diseñadores famosos. ¡40 deméritos!
En resumen, Zoolander 2 no cuenta con la misma chispa y novedad que su predecesora y resulta en otro intento fallido por revivir la fama de cintas viejas, ¿Qué se pude esperar ahora del remake de Ghostbusters? Nada bueno. Así que la recomendación es ir a ver Deadpool, que al parecer esa sí da risa.
Del ingenio de Alejandro González Iñárritu llega la cinta The Revenant, una odisea donde la crueldad del ser humano converge con la belleza de la naturaleza para brindarnos una obra de aproximadamente dos horas y media de duración, la cual nos lleva a experimentar sensaciones de alta intensidad gracias a la calidad de su producción.
Este filme lleno de hermosos paisajes, grandiosas escenas e indescifrables efectos, nos traslada a un tiempo, no tan lejano como puede llegar a parecer, y nos hace reflexionar sobre el comportamiento de nuestra propia especie. Teniendo como tema principal a la venganza, la historia plasmada en El Renacido logra sumergir al espectador en un ambiente totalmente hostil, lleno de percances, el cual puede llegar a lucir como el mismísimo infierno congelado.
Basada en la novela del mismo nombre, escrita por Michael Punke (quien a su vez se basó en la historia real de Hugh Glass), esta película nos presenta un brutal viaje por los bosques del Medio Oeste norteamericano, adentrándonos en la expedición de un grupo de cazadores que se encuentra recolectando pieles de animales con el objetivo de comercializarlas. Entre los hombres que conforman la expedición encontramos al capitán Andrew Henry (Domhnall Gleeson), al malhumorado John Fitzgerald (Tom Hardy), al poco experimentado Jim Bridger (Will Poulter) y al amante de los nativos americanos Hugh Glass (Leonardo DiCaprio), quien viaja acompañado de su hijo Hawk (Forrest Goodluck).
Estando cerca de las orillas del río Misuri, el grupo es atacado por una tribu de nativos, quienes los despojan de gran parte de su cargamento y matan a la mayoría de los hombres. Al verse severamente diezmados, toman la decisión de regresar a su campamento con las pocas pieles que pudieron rescatar, y viajan por el río a bordo de botes; sin embargo, Glass sugiere continuar la expedición a pie, ya que si permanecían en el río podían ser vistos fácilmente por los indios Ree y ser atacados nuevamente.
Su intento de llegar al campamento se complica gravemente cuando Glass, quien fungía como guía, es atacado por un oso grizzly dejándolo al borde de la muerte. Por órdenes del capitán Henry, el resto de los cazadores debían cargar a Glass en una camilla por el resto de la ruta, esto produce un grave retraso en los tiempos y cansancio en la cuadrilla, quienes empiezan a ver a Glass como un estorbo.
Al verse superado por la adversidad, Henry finalmente decide dar la orden de dejar de cargar a Glass y ofrece una recompensa para quien decida quedarse con él hasta su último aliento. Hawk, Fitzgerald y Bridger se ofrecen como voluntarios para cumplir dicha función, tanto Hawk como Bridger renuncian a la recompensa, mientras que Fitzgerald se queda motivado por recibir la paga de los tres.
Una cosa lleva a la otra y para no arruinarles toda la película, sólo diré que Glass es finalmente abandonado a su suerte, sin municiones, comida, ni el resto de sus posesiones, y milagrosamente logra sobrevivir para así iniciar su marcha en busca de venganza.
Lo cierto es que desde el principio de la película fui enganchado totalmente, no hubo momento donde perdiera el interés, y a pesar de querer ir al baño decidí no salir de la sala porque realmente me interesaba ver lo que iba a pasar. Con esto no quiero decir que la historia sea devastadoramente buena, por supuesto que existen mejores historias, y muchos mejores guiones, pero el espectáculo visual que nos brinda esta cinta es algo que pocas veces se ha visto en la historia del cine.
Basta con ver la primera toma de la película (la cual se hace sobre un riachuelo) para poder percatarnos de la calidad y dedicación con la que este filme fue hecho. Los planos secuencia fueron llevados de manera excepcional y esto aunado al seguimiento de elementos en movimiento, al trabajo con luz completamente natural, las tomas nocturnas y los planos aéreos, hacen de esta película una verdadera magna obra cinematográfica, desde un punto de vista muy personal.
Un factor que quisiera realmente destacar son las actuaciones, todos los actores involucrados en esta película logran desempeñar su papel de manera adecuada, incluso Will Poulter de quien no tenía muchas expectativas. Generalmente para que las actuaciones sean buenas, deben de ir de la mano de personajes con perfiles bien elaborados; si bien en esta cinta se sacrificó mucho la narrativa para resaltar lo visual, los personajes cuentan con un trasfondo apropiado.
El rol de Leonardo DiCaprio como Hugh Glass ya lo ha hecho merecedor de varios premios, el eterno debate de si recibirá o no el Oscar ya suena bastante trillado, así que trataré de no adentrarme mucho en ello, solamente diré que Leo ya debería tener un Oscar en sus vitrinas y si lo recibe en esta ocasión lo veré más como un reconocimiento por su trayectoria. No quiero decir que el trabajo de DiCaprio haya sido malo, al contrario, logró transmitir muchísimas emociones con tan sólo gruñir y gritar, sólo creo que el Oscar debió llegar antes por otras de sus actuaciones.
Por otro lado tenemos a Tom Hardy, quien en esta cinta se encargó de personificar a un ser detestable que va en busca siempre del interés propio. Con un acento bastante difícil de entender, Hardy logró acaparar mi gusto, incluso superando la actuación de DiCaprio en muchas ocasiones, claro esta es sólo mi opinión, quizás sentí a un Hardy más comprometido con su papel.
Lejos de hacer una crítica cobijándome con la bandera del patrioterismo, creo que González Iñárritu ha logrado alcanzar su madurez en el mundo del cine, sigo considerando que gran parte de su trabajo es muy pretencioso y muchas tomas en esta cinta así lo demuestran, pero conforme avanza el tiempo sus proyectos han ido evolucionando y ha logrado encontrar ese punto medio donde su pretensión e ingenio por fin congenian y entregan cintas de alta calidad.
También quiero hacer un reconocimiento al gran trabajo realizado por Emmanuel Lubezki, quien una vez más demostró su enorme talento detrás de las cámaras. Con una fotografía impecable, Lubezki se hizo merecedor de una octava nominación al Oscar en la categoría de mejor cinematografía, y gracias a ello se le presenta la oportunidad de ganar tres Oscares de manera consecutiva.
The Revenant es una película que generó bastantes expectativas en mí y con alegría puedo decir que logró satisfacerlas con creces. Sobra decir que recomiendo ver esta película, si tienen oportunidad de verla en una sala de cine por favor háganlo, es una experiencia que no pueden perderse. Lo único que les tengo que advertir es, si tienen poca resistencia para ver filmes largos, traten de ir a verla descansados o esperen a verla en la comodidad de su casa, sería una lástima que no pudieran apreciarla por factores extra.